domingo, 30 de abril de 2017

Américo Barrios. Un periodista peronista




 Américo Barrios, su verdadero nombre era Luis María Albamonte. Después de 1955 acompañó en su exilio a Juan Domingo Perón, compartiendo con éste los años iniciales de su expatriación.


En 1964, estando en el exterior, fue requerido por Héctor Ricardo García para que se pusiera al frente de la flamante edición matinal de "Crónica", que muy pronto trepó hasta límites sorprendentes en sus cifras de venta.

Eso de ser director de una publicación importante no fue una experiencia nueva para Barrios ya que, durante el gobierno peronista, desempeñó el mismo cargo en dos medios de gran circulación: "Democracia" y "El Laborista". La veteranía de Barrios siempre fue acompañada por una gran sensibilidad. Todos los días atendía a decenas de personas -la mayoría lectores- que llegan hasta su despacho para plantearle problemas variados, incluídos los de tipo personal.
En televisión, especialmente en el Canal 11 pronunciaba con gran tranquilidad filosos comentarios que concluían con una pregunta al público que tuvo su sello hasta nuestros días: “¿No le parece?”

Las incursiones de Américo Barrios en la literatura fueron más que afortunadas; publicó 12 obras, algunas de las cuales recibieron las más altas distinciones que otorgaba la República, como ser el Primer Premio Nacional de Literatura. Sus cuentos merecieron elogios de la crítica especializada. El estilo elaborado del periodista-escritor en algún momento marcó el rumbo de un sector de la nueva literatura argentina.

"Mi vida con Perón", en una época en que el movimiento justicialista estaba proscripto, tuvo gran éxito. En aquellos años compartió la redacción con Carlos Ferreira -padre e hijo-, Dante Panzeri y el poeta Leónidas Lamborghini. Hasta 1978 ejerció la dirección de Crónica matutina e incluso fue detenido por la dictadura militar, cuando por ejemplo difundió la noticia de la muerte del jefe del ERP, Roberto Santucho.
Como escritor, Américo Barrios cuenta con novelas, como Puerto América (1942), y ensayos políticos, como ¿Adónde vamos? (1959), con prólogo de Juan Domingo Perón.

Textual de un reportaje:

-Yo no baso un diario para mi -manifiesta- sino "para todos los demás"; por eso me adscribo decididamente a la línea del periodismo popular. Considero que un periodista tiene que ser un defensor de la verdad, sometido únicamente al pueblo y al país; por eso, si no se es patriota no se puede intentar ser buen periodista. Fíjese que los primeros diarios argentinos nacieron con una finalidad patriótica, fueron "bien paridos"; si luego alguno no siguió esa línea... bueno, eso es mejor no comentarlo.

-Cuando usted elige el título de primera plana, ¿prefiere el hecho negativo (que presuntamente tiene más lectores) al positivo, teóricamente de repercusión menor?

-No habría día más grato para mi que aquel en el que diera la noticia de que se han cumplido las reivindicaciones populares, que se ha conseguido el bienestar del pueblo. Recuerdo los títulos "brillantes" de "Democracia" -tenga en cuenta que vendía en una sola edición 500.000 ejemplares-; era una época en la que siempre había buenas noticias para dar, que se traslucían en el júbilo del pueblo. A la gente le gustan las buenas noticias, que les ayuden a tener fe, a sostener su optimismo, a creer en la vida y tener esperanza en el futuro.

-Usted está jugado políticamente; todo el mundo sabe que es peronista ...

-... y no lo oculto. Pero no soy político. El político profesional me parece una monstruosidad.

-¿Esa filiación no vulnera su objetividad?

-Yo jamás fui un político, repito. En la misma época de Perón era sólo un periodista. Hablaba todos los días por radio; mis charlas se difundían por una cadena de emisoras PRIVADAS, la única que no la integraba era Radio del Estado; el avisador era un cliente privado. Nunca recibí un solo centavo de ningún gobierno, ni en transacciones comerciales, ni tampoco como empleado o funcionario. Eso si, soy peronista y lo continuaré siendo hasta que me ofrezcan algo mejor. Si mi "adversario político", sea quien fuere -aunque se trate del mismo diablo-, hace lo que el peronismo propugna, lo ayudaré con todas mis fuerzas. Queda en claro una cosa: soy hombre del pueblo y del país más que de un Movimiento.

-Pero su objetividad...

-Como director de "Crónica" soy periodista ante todo. En tal sentido, para mi orgullo profesional, puedo decir que comunicados políticos de dirigentes de todas las tendencias (conservadores, radicales, socialistas) han sido entregados en mis propias manos a pedido de los mismos interesados y siempre han sido publicados. Yo no hago ningún tipo de selección ni discriminación.

-Volviendo a un tema anterior: usted sabe que hay diarios que atacan al Gobierno...

Si, a. veces veo a "determinado" diario que ataca al Gobierno, y puedo llegar a pensar que tiene razón el Gobierno, ya que el mismo rotativo atacaba al peronismo, justamente en las cosas en que el peronismo tenia razón. Este podría ser el caso de un enemigo solapado en función sistemática de oposición a un quehacer gubernamental, sin tener en cuenta si ese quehacer es beneficio o no para el país.


"Un especial recuerdo en el Día del Periodista, a todos aquellos compañeros de la pluma, la voz y la imagen , que comprometidos con su Patria sufrieron la persecusión, la desaparición y la muerte a manos de los mercenarios del cipayaje argentino".

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